Hola a todos!
Como comenté en mi primera entrada (vamos, que esta es la segunda…) ultimamente viajo mucho en metro, y por este motivo leo mucho (el viaje se hace más ameno…).
Igual soy un bicho raro, o no soy muy normal, pero no me suelen gustar los libros nuevos. Me gusta mucho más leer un libro que ya se ha leído antes, no transmite lo mismo un libro que se abre por primera vez que uno que ha sido abierto y “vivido” muchísimas veces. Es ese olor de biblioteca el que más me gusta.
Por esto, comencé a pedir libros prestados a mis conocidos. Mi amiga Marta me prestó “El niño del pijama de rayas” sobre el que ya he hecho una entrada, Álvaro me presto “Entre limones” de Chris Stewart y “Seda” de Alessandro Baricco, y Conchi “El perfume” de Patrick Süskind. Como comprenderéis, llegó un momento en el que me daba apuro seguir pidiendo libros, así que busqué alternativas.
¿Bibliotecas? una opción, mi problema es el horario (mi jornada acaba a las 23 horas, y cerca del trabajo no conocía ninguna que estuviera abierta de 2 a 3….). En el metro encontré la solución: el Bibliometro. Se trata de una biblioteca que, como su nombre indica, está en el metro… El tema es que te sacas el carnet (solo con enseñar el DNI te lo hacen, válido para el resto de bibliotecas también) y puedes coger un libro en cualquiera de las estaciones que tiene este sistema, y dejarlo en cualquiera que tenga el sistema también (no tiene que ser la misma) sin coste alguno.
Lo comento porque, para los que viajamos mucho en metro y pasamos por estaciones con este sistema, es una buena opción de lectura! Ellos te dan una lista y coges el que quieras durante 15 días, pudiendo renovarlo cuantas veces quieras…
Bueno, a mí me pareció un buen sistema, por eso lo comento… Aquí dejo el link